Soy mujer, mexicana, ingeniera industrial, esposa y mamá de tres hijos. Desde 2011 he encontrado en el triatlón una de mis más grandes pasiones. A lo largo de mi vida he participado en maratones, IRONMAN y carreras de trail y hiking, siempre impulsada por el deseo de retarme y crecer.
Estudié Ingeniería Industrial y un diplomado en Mercadotecnia por la Universidad Panamericana, además de un diplomado en Finanzas por el Tecnológico de Monterrey.
Por curiosidad, empecé a preguntarme qué diferencia a un deportista de otro en el momento de la competencia: ¿por qué uno logra ganar y llevarse la medalla?, ¿qué hace que algunos lo disfruten mientras otros lo sufren?, ¿por qué bajo presión algunos deciden seguir y otros desisten?
Estas preguntas me llevaron a estudiar una maestría en coaching y psicología deportiva en línea con Juan Carlos Campillo, pionero en este campo en España, en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR).
Hoy he encontrado que es un tema fascinante y poco explorado en México. Aprendí que existen muchas herramientas que nos ayudan a desbloquear, modificar y manejar pensamientos, creencias, miedos y mucho más.
Ser mamá de tres hijos me ha enseñado más sobre el valor del tiempo, la paciencia y la importancia de cuidar lo que realmente importa. Cada etapa, cada cambio y cada reto me han recordado que la vida no siempre se puede controlar, pero sí se puede preparar.
Mi familia y yo nos dedicamos a seguros, ayudando a las personas a proteger su salud y proteger su patrimonio, ofreciendo soluciones claras y reales que brinden tranquilidad.
Durante mis estudios, me estuve preparando para uno de los eventos más exigentes que he vivido: un Ironman en la Patagonia chilena. Me di cuenta de que el tener un objetivo claro, una mente preparada, fue clave para disfrutarlo y acabarlo como yo quería, ya que fui poniendo en práctica las herramientas que aprendí.
Los objetivos para un mismo evento, pueden ser diferentes a cada persona. Lo importante es tener claro cuál es el tuyo y, a partir de ahí, construir tu plan de acción.
También me ayudó a recobrar la confianza en mí y regresar a correr después de una lesión en el tendón de Aquiles, que tengo desde hace tiempo. Claro que, junto con la mente, estuvo la parte física que no podemos dejar de lado, como el trabajo de fuerza, un buen entrenamiento y una buena alimentación.
Creo que el progreso se logra día a día y que el verdadero rendimiento nace del equilibrio entre mente y cuerpo, superando obstáculos y con el acompañamiento necesario para lograr tus objetivos.
RESILIENCIA
Cada reto es una oportunidad para crecer.
EQUILIBRIO
La mente y el cuerpo deben moverse en armonía.
DISCIPLINA
El éxito se construye día a día.
EMPATÍA
Cada proceso es único y merece respeto.
Inicié mi camino en el triatlón. Desde entonces, descubrí una pasión que transformó mi forma de entender el cuerpo, la mente y la disciplina.
Completé el Maratón de Nueva York en compañía de mis compañeros de equipo. Fue un día de mucha emoción y esfuerzo, tenerlos cerca hizo que cada kilómetro fuera más ameno.
Terminé el Ragnar Relay en trail, un reto físico y mental que me exigió paciencia, enfoque y carácter. Hubo momentos duros, pero el trabajo en equipo fue fundamental para este reto.
Completé el Ironman Maryland en Estados Unidos, una experiencia que me enseñó el valor de la constancia y la fuerza mental ante el cansancio y la duda.
Realicé el 70.3 de Victoria en compañía de mi esposo. Compartir ese proceso, desde los entrenamientos hasta la línea de meta, lo convirtió en una experiencia inolvidable y todavía más significativa para mí.
Obtuve mi clasificación al Mundial de Triatlón en Montreal, Canadá, representando a México y viviendo una de las experiencias más gratificantes de mi carrera como atleta.
Participé en el Patagonman Xtreme Triathlon en Chile, una competencia que me llevó a mis límites físicos y mentales, recordándome por qué amo los retos que transforman.
He escalado montañas como el Nevado de Toluca, La Malinche e Iztaccíhuatl, buscando siempre nuevas formas de conectar con la naturaleza y conmigo misma.
Gané el primer lugar de mi categoría en el 70.3 de Riviera Nayarit y con ese resultado clasifiqué al Mundial de 70.3 en Niza 2026. Fue un logro que me recordó que la disciplina y la constancia son primordiales para lograr mis objetivos.